Honduras es un país que tiene una innumerable cantidad de problemas sociales, repercutiendo en la niñez y adolescencia, haciendo que los infantes dejen de estudiar afectando gravemente su futuro. Esto produce una deserción escolar, que es cuando los alumnos abandonan sus actividades escolares antes de terminar algún grado o nivel académico.Se estima que al menos unos 25,000 niños dejan las aulas anualmente, esto según datos proporcionados por la Secretaría de Educación, presentándose mayormente en las zonas rurales del país, que ronda entre el primero y tercer grado. Entre las principales causas de que los niños abandonen sus estudios, está la inseguridad económica. En Honduras muchas veces surge el problema de que un menor tiene que hacerse cargo del bienestar de su familia. Esto provoca que el niño o pre adolecente, busque un trabajo y se olvide de su educación.
Según el Instituto Nacional de Estadísticas (INE), de una población de infantes que ronda los dos millones, el 14 %, es decir 371,386 se encuentran activos en el mercado del trabajo, rondando las edades de entre cinco y 17 años. Los pagos por trabajo realizado a los menores son muy inferiores a lo que conocemos como salario mínimo, considerando que muchas labores son los mismos que los adultos hacen. Para el caso, un niño entre 15 y 18 años solo gana 2,200 lempiras al mes y los comprendidos entre siete a nueve años apenas reciben 598 lempiras mensuales.
Otro de los factores principales por el que los jóvenes abandonan las escuelas, es que muchos se van involucrando al consumo de alcohol y drogas, así como también al ingreso en bandas de crimen organizado. El Observatorio de Casa Alianza, dijo que los criminales utilizan a los jóvenes para cometer delitos como robo, sicariato, extorción, tráfico y venta de drogas.
El embarazo en la adolescencia, es un problema que causa que cientos de niñas abandonen sus estudios, en un país que se ubica en el segundo lugar de Centroamérica donde se dan más embarazos, según lo detalla el Fondo de Población de las Naciones Unidas (UNFPA). Una de cada cuatro niñas en el país se encuentra embarazada antes de los 19 años.
Vemos que el motivo de que los niños y adolescentes abandonen sus escuelas, es un conjunto de factores de problemas sociales y familiares. La problemática se agudiza más, dada a la pobreza imperante, donde Honduras se ubica entre los primeros lugares de este flagelo a nivel latinoamericano. A falta de aprendizaje, los jóvenes crecerán con carencias en cuanto a su competitividad laboral, ya que tuvieron que abandonar las aulas de clase.
En consecuencia, el país no avanzará por la vía del desarrollo, algo que necesitamos con urgencia. No podemos seguir permitiendo que el futuro de Honduras se vea tan afectado por estos problemas, donde la juventud se encuentra estancada y agobiada por faltas de verdaderos programas sociales que impulsen el desarrollo escolar.
Con educación, las naciones salen adelante, las personas buscan un mejor futuro, la sociedad crece en una atmósfera llena de respeto y amor por su trabajo y a su país, la vida se vuelve menos compleja. La niñez de Honduras, ocupa que la situación en su entorno mejore, para evitar que la deserción escolar siga creciendo y que los niños y adolescentes tengan un futuro lleno de prosperidad.


No hay comentarios:
Publicar un comentario